jueves, 9 de julio de 2009

Recordando 15 años atras

Después de todo el descalabro mediatico debido a la muerte de Michael Jackson, hoy he recordado como conocí su música y como aquel verano marcó el comienzo de mi vida adolescente. Creo recordar (que me corrijan los implicados) que fue en el verano del 93 cuando un amigo de guadalajara vino a casa de nuestro amigo Alejandro. David, que era el nombre del personaje, era la revolución que nos hacía falta a unos chavales que tenían chispa pero no la habían canalizado. Vestía con camisetas muy anchas de equipos de rugby, pantalones anchos y "cagados",gorra de los yankees de NY y zapatillas de deporte anchas, vamos... lo que venía siendo un rapper de la época. Quedamos todos bastantes fascinados con su estilo y con su forma de bailar. Recuerdo que un día nos fuimos a un parque cerca (relativamente) de donde viviamos y, junto con el vino y la cocacola, comenzó la magia. Descubrimos a Michael Jackson en su disco "Dangerous" a través de unos altavoces de 20 duros de estos que apenas suenan y un walkman. Fue nuestra primera sensación de inestabilidad, ya que eso no se podía llamar borrachera y nos lo pasamos tan bien aquel verano que a algunos, eso de los pantalones anchos y la gorra le llevó a unos años de "vértigo". Con la muerte de Michael Jackson he recordado que esto corre que se las pela y que la locura y las vacaciones de aquellos días ahora se sirven en raciones tipo "El Bulli".

1 comentario:

Manuel Díaz Rey dijo...

Sin duda uno de los mejores veranos de nuestras vidas.

Es cierto que ese David nos revolucionó y nos hizo ver qué había más allá de una mesa de ping-pong. Para ser más exactos a mí me hizo "medio ver", ya que el orzuelo que tenía en el párpado derecho era como si la pelota de ping-pong la trajera ya puesta de casa....jaja!!

Eso no se puede olvidar. No puedo olvidar ese trayecto desde la cruz del Patriarca hasta la piscina después de habernos desvirgado en eso del botellón de calimocho. Nunca las cuestas de la Arruzafa se hicieron dando tantas "camballás" y diciendo tantos pegos por segundo. Nos comiamos el mundo esa tarde.

Hablando del gran Michael Jackson, aun retumban mis oidos de cuando nos metiamos en el flamante Citroën XM del padre de M.P. que tenía los altavoces más pepino que he visto en mi vida, vamos que ni en NLM, y el crugir de los cristales de Jam sonaba como si la "hubiesemos cagado de nuevo" pisando la marcha atrás o algo así.

Es verda que lo del baile caló en unos más que en otros, verdad primo?, pero aquellos corrillos de Quó eran gloriosos. El Saturday Night era una ñoñería al lado de ese ABC? (no he vuelto a escuchar esa canción con la que descubrimos el funky) o el "All that she wants" de Ace of Base.

En fin que aunque pase el tiempo seguimos con la memoria llena de esos ratillos con los que crecimos y que añoro con nostalgia, pero aunque hayan pasado y eso nunca vuelva al menos podemos decir que hemos tenido el privilegio de haberlos vivido para despues recordarlos con una sonrisa en los labios.

Un abrazo.