martes, 29 de julio de 2008

A veces... no es solo

No es solo mirarte mientras duermes
y admirar al aire que roza tus labios
en un movimiento constante y suave

No es solo recordar tu risa
en aquellas tardes de verano
en que el agua coqueteaba con tu cuerpo

No es solo sentir tu pelo
cuando te abrazo por la noches
y el mundo se detiene con tu aroma

No es solo ese abrazo que me hace
intemporalmente joven y que renueva en mí
la pasión por levantarme cada dia

Todo tú eres más que todo eso.

lunes, 28 de julio de 2008

NLM

A veces pienso que uno se siente arraigado al sitio en el que pasa la niñez y la adolescencia. Por eso yo me sentiré siempre de Córdoba aunque lleve 8 años en Málaga y seguramente pase el resto de mi vida aquí.

Sobre la adolescencia precisamente quiero hablar en esta entrada agradeciendo a dos personas muy especiales lo que soy hoy en dia y muchos de los valores que he consagrado. Estas dos personas son mi primo "Manuel" y Manolo Pérez... compañeros de esos años dificiles en que tus padres y el resto del mundo se han confabulado en contra tuya y solo la escuela de la calle y los amigos parecen escucharte.

La verdad es que no sé como llegamos a formar tan buena amistad pero a principios de los noventa eramos compañeros inseparables... bueno... solo separables por las tias... pero eso se asumía como un dogma de fé.

Mi primo, empezó a vivir en una zona cercana a mi barrio llamada "el camping" en la calle teruel y claro, como yo no tenía piscina... nos juntabamos en la suya para pasar el verano. No se como conocimos a Manolo pero a pesar de ser dos años menor que yo, era un tio que te alegraba la vida con sus expresiones. Como todos a esa edad, tenia sus miedos y sus fobias pero siempre sabia arrancarte una sonrisa con algún chiste o alguna de sus historias.

Mi primo... era la persona de nuestra edad mas reponsable que conocía y la verdad es el que ha sido mi mejor amigo desde mucho tiempo. Seria hacerle un flaco favor intentar explicar con palabras lo que ha significado para mí porque mi sequía de vocabulario no le harían justicia. Simplemente estaba siempre alli.

Yo en esa época, era un cabeza loca que dedicaba el tiempo a la música, pensar en tias porque no me comía un rosco, bailar, organizar fiestas que se fastidiaban y al tenis de mesa... todo menos estudiar.

Aunque las tias nos ocupaban el 90% de nuestras conversaciones, lo que se queda despues de aquellos años es la amistad que ahora mismo perdura. Cada uno tiene un camino distinto... mi primo es un gran arquitecto en tiempos dificiles en Sevilla, Manolo tiene gran éxito como dentista en Córdoba y yo soy informático en Málaga.

Aunque yo no hiciera algunas cosas tan bien como me hubiera gustado, y tomé una serie de decisiones por las circunstancias que me rodeaban, que quede esta entrada en el blog como una sincera disculpa a aquellos años de abandono.

Un abrazo ...

P.D... NLM fue siempre "No Limits of Music" y no "No La Mames" como las malas lenguas intentaron decir... ja,ja,ja,ja,ja

Veranos de 850, salmorejo y tortilla

Ahora que el verano ya da la cara como verano, y que la edad me hace recordar que fisicamente no soy un niño, vienen a mi memoria pasajes de cuando las preocupaciones del dia se reducian al agua en los odios. No se porque, seguramente fue algun olor a cloro, el que me recordo como durante los meses de Julio y Agosto emigrabamos a la piscina, mi madre, mi hermana y yo. En Córdoba, es el único resquicio que nos queda cuando el termometro alcanza y supera los 40º. Recuerdo como ibamos cargados con las sillas, toallas, flotadores, etc para coger el autobus que nos llevaba a Figueroa donde mis padres habían empezado a construir una vida en común. Un barrio de gente trabajadora que tenia una piscina inmensa (al menos en mi recuerdo). Contaban que el rey habia inaugurado el barrio... y esa historia hacia poner en mi cabeza a miles de personas agolpadas intentando ver como unos jóvenes reyes habrían cortado una cinta o algo asi.
El autobus iba siempre cargado de gente y si tenias suerte podias sentarte en aquellos incomodos asientos de madera siempre pensando en que no se subiera una persona mayor para que tuvieras que cederle el sitio...

Cuando llegabamos a Figueroa, el sol ya empeza a apretar bastante y recuerdo que mi hermana se solia comprar un paquete de "pizquitos" de patatas... algo realmente novedoso y sorprendente para mi que no dejaba de ser una bolsa de patatas fritas machacada.

Cuando entrabamos, el vestuario olía regular y el agua, siempre se acumulaba en el suelo. Nos decian que no fueramos descalzos para no tener hongos y yo siempre pensaba que debian ser como tener un huerto de champiñones en los pies.

Las horas de la mañana las pasaba con mis tios y primos todo el rato en el agua, sin crema y abriendo los ojos cuando buceaba... eso siempre hacia que los ojos estuvieran rojos el resto del dia. Los trampolines eran la mayor diversion y una vez que perdi el miedo hacia cosas que ahora me dan miedo pensarlas.

A la vuelta, mi padre nos recogía en el 850 rojo sin aire cuando volvía de trabajar de la fábrica y los asientos de "sky" se pegaban como ventosas en nuestro cuerpo.

Al llegar a casa, las persianas bajadas hacian que nuestro piso de Santa Rosa se mantuviese a una temperatura apetecible mientras que el coche fantástico, el gran héroe americano y el halcón callejero compartieran el sabor del salmorejo y la tortilla de patatas que no he podido borrar de mi mente.